Otro mito extendido a lo largo y ancho de la sociedad es el que dice que las personas en situación de pobreza “Tienen más hijos para cobrar más dinero de los planes sociales”. Para confirmar o derribar este mito es necesario analizar los planes sociales que están actualmente vigentes de manera tal de descubrir si el dinero recibido por parte del Estado justifica tal comportamiento.

“Tienen más hijos para cobrar más dinero de los planes sociales”

En nuestro país existen esencialmente tres programas que brindan apoyo económico a las familias de bajos ingresos: el Plan de Equidad, las Asignaciones Familiares y la Tarjeta Uruguay Social. Los primeros dos dependen del Banco de Previsión Social, mientras que el tercero está a cargo del MIDES.

Los beneficios sociales en Uruguay
Uno de los más reconocidos planes de ayuda es el Plan de Equidad, que requiere que los beneficiarios estén asistiendo a instituciones educativas así como que se realicen los controles médicos mínimos obligatorios para su edad. Este beneficio se mantiene como máximo hasta los 18 años dependiendo del nivel educativo del beneficiario. Cada familia recibe por mes $1.404,16 por cada hijo, desde la etapa de gestación hasta terminar la educación primaria. A esto se le agregan $601,79 si está cursando Secundaria. De acuerdo a las restricciones del BPS este beneficio no es compatible con otros, por tanto las familias que opten por recibir esta prestación mensual se ven inhabilitadas de tramitar alguna de las otras, mencionadas a continuación.

Por otro lado, existe el programa de Asignaciones Familiares, uno de los más antiguos del país. Se trata de prestaciones bimestrales que el BPS otorga a los hijos de trabajadores (o a menores que tengan a su cargo). En 2016, el plan tuvo 485.273 beneficiarios. Entre las condiciones para su adquisición, se encuentra que los padres deben ser trabajadores del sector privado; en tanto que los menores, deben estar insertos en el sistema educativo y recibir asistencia médica periódica. También se prevén beneficios para menores con capacidades diferentes, para jubilados y pensionistas, y para personas en seguro de desempleo, entre otros. El monto recibido varía según los ingresos de la familia. Si la familia percibe hasta $26.132, se otorgan $693 por hijo por mes, si su ingreso es de hasta $43.562, recibirán $346. Si la familia tiene tres hijos o más, el programa fija topes más altos de ingresos y el valor por beneficiario es menor.

Por último, existe la Tarjeta Uruguay Social, que está vigente desde 2006 y atendió en 2016 a 72.905 beneficiarios. Consiste en transferencias monetarias a través de una tarjeta para adquirir alimentos y otros elementos de primera necesidad. Sus beneficiarios son los 60 mil hogares en peor situación socioeconómica, de acuerdo al Índice de Carencias Críticas que realiza el MIDES. El monto cargado a la tarjeta mensualmente varía según la cantidad de menores que vivan en el hogar. Los hogares sin menores a cargo o con uno sólo reciben $955 por mes. Quienes tengan dos menores reciben $1.448, con tres menores reciben $1.843 y con cuatro $2.567. Si bien el programa está diseñado para otorgar el beneficio a 60 mil hogares, los 30 mil más vulnerables reciben el doble del monto según la cantidad de menores. Aún así, el valor unitario por cada beneficiario disminuye a medida que el hogar tiene más hijos.


Según el INE, el 49,2% de los niños de entre 0 y 11 años residen en un hogar perteneciente al quintil más pobre de la población. Además, los hogares de los quintiles de ingreso más bajo son los que más hijos tienen. 


¿Tenemos más hijos?
En términos generales, los datos del Ministerio de Salud Pública muestran que en 2016 se registraron 47.049 nacimientos. Este número es ligeramente menor al registro de 2015, que se ubicó en 48.926. A lo largo de la serie, se observa un marcado descenso en la natalidad: en 1996 hubo  58.615 nacimientos, cifra que baja sostenidamente hasta 2011, cuando se da un leve incremento.

Resulta interesante entonces, revisar la natalidad según los hogares por quintiles de ingreso. Según el INE en su informe Principales Resultados de la Encuesta Continua de Hogares 2014, el 49,2% de los niños de entre 0 y 11 años residen en un hogar perteneciente al quintil más pobre de la población.

El mismo documento señala que, los hogares de los quintiles de ingreso más bajo son los que más hijos tienen, al tiempo que aquellos con mejores ingresos son los que menos tienen. Por ejemplo, mientras que el primer quintil el 9,2% de los hogares tiene cuatro hijos o más, este porcentaje es menor al uno por ciento en los hogares de los quintiles cuatro y cinco.

Es un hecho que los hogares más vulnerables son aquellos donde nacen el mayor número de niños. También lo es que las políticas públicas proveen apoyo económico a miles de familias en estas situación, muchas de las cuales otorgan beneficios directamente a los menores. Sin embargo, algunas de estas políticas son exclusivas, otras otorgan menos (y no más) dinero por cada beneficiario adicional. Además, el fenómeno de la natalidad asociado al nivel socioeconómico de los hogares, es un tema complejo y ciertamente, multicausal. Esto no permite asegurar que estos hogares tienen más niños simplemente para tener más beneficios sociales.

* Estos artículos se trabajaron en un taller abierto organizado por CIVICO y TECHO, llevado a cabo el 13 de septiembre. CIVICO es una organización de la sociedad civil dedicada a la participación ciudadana, la transparencia y la rendición de cuentas

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