La creencia por parte de la población uruguaya de que la inmigración implica una pérdida de oportunidades laborales para la población nacional se puede constatar en la Encuesta Nacional de Actitudes de la Población Nativa hacia Inmigrantes Extranjeros y Retornados, donde se muestra que el 45% de la población uruguaya está en desacuerdo con que la llegada de inmigrantes sea buena para el país. Una de las razones principales de este rechazo es que un 43% considera que la llegada de población extranjera implica una mayor competencia por los puestos de trabajo.

“Lxs inmigrantes quitan puestos de trabajo a lxs uruguayxs”

Sin embargo, Hein de Haas —profesor de Sociología de la Universidad de Ámsterdam y fundador del Instituto de Inmigración Internacional de la Universidad de Oxford— afirma que el relato sobre la inmigración está fundado en una serie de mitos que revelan una falta de conocimiento acerca del proceso migratorio. Es así que en su artículo Mitos de la inmigración, basándose en investigaciones realizadas, establece que la mayoría de la población inmigrante realiza aquellos trabajos que las poblaciones locales rechazan o para los cuales carecen de las habilidades necesarias.  A su vez, otros estudios -citados por Hein de Hass- demuestran que son las poblaciones inmigrantes que llegaron en generaciones pasadas, y que continúan en el mismo mercado laboral de salarios bajos que recién llegados al país, los que ganan menos y tienen mayor dificultad para encontrar empleos debido a la competencia con los recién llegados.



La mayoría de la población inmigrante realiza aquellos trabajos que las poblaciones locales rechazan o para los cuales carecen de las habilidades necesarias

Con respecto a lo que dicen los estudios realizados en Uruguay, el artículo Acceso y calidad del empleo de la inmigración reciente en Uruguay (2016), realizado por Prieto, Robaina y Koolhas —investigadores del Programa de Población de la Facultad de Ciencias Sociales, UdelaR— , analiza las características de la inserción laboral de la población inmigrantes llegada al país entre 2007 y 2015. El artículo concluye, en base a datos de la Encuesta Continua de Hogares, que la población inmigrante extranjera llegada recientemente enfrenta mayores dificultades de acceso al empleo que la población nativa no migrante con similares características de sexo, edad y educación y sufren en mayor medida la informalidad y sobrecalificación del empleo. La inadecuación entre la educación alcanzada y las competencias requeridas para el puesto de trabajo es uno de los principales problemas que enfrentan la población de inmigrantes recientes, entre quienes la sobrecalificación llega a alcanzar el 18% para los varones y el 25,8% para las mujeres, frente a 6,6% y 5,8% para varones nativos y mujeres nativas respectivamente.

Otra conclusión es que se observa una concentración en puestos de alta y media cualificación de la población ocupada de origen extranjero, lo cual sugiere según los autores, que a priori no habría competencia entre inmigrantes y nativos. Sin embargo, esto merece un estudio específico en el que se analice las ocupaciones de la población inmigrante con un mayor nivel de desagregación.



La población inmigrante extranjera llegada recientemente enfrenta mayores dificultades de acceso al empleo que la población nativa no migrante con similares características de sexo, edad y educación y sufren en mayor medida la informalidad y sobrecalificación

Asimismo, el análisis muestra que hay una complementariedad entre la estructura de ocupaciones de inmigrantes y población nativa, lo cual advierte los riesgos a la movilidad social que pueden enfrentar quienes están sobrerrepresentados en determinadas ocupaciones de baja cualificación, que son también las más precarias. Aun así, de acuerdo a los resultados de la ronda 2010-2014 de la Encuesta Mundial de Valores, en torno al 70% de los uruguayos cree que se debe dar prioridad a la población nativa frente a la inmigrante en contextos de escasez del empleo.

Otras dimensiones a tener en cuenta es la informalidad del empleo y el acceso a este que tienen las personas inmigrantes, en las que se encuentran diferencias de acuerdo al país de origen. Las personas inmigrantes de origen brasilero y argentino son los más perjudicados en el acceso al empleo. A su vez las de origen estadounidense y brasileño son las más afectadas por la informalidad. En cambio, la nueva población inmigrante de orígenes latinoamericanos no se vieron afectados en particular por los problemas de la informalidad y acceso al empleo. En cuanto al acceso al empleo, la desventaja que tienen las personas inmigrantes frente a la nativa desaparece con el tiempo. El riesgo a los fenómenos de la informalidad y la sobrecalificación no llegan a desaparecer con el tiempo, pero sí sufren una atenuación aunque se mantienen en niveles superiores a los de la población nativa.

Por lo tanto, los estudios uruguayos muestran que la población inmigrante reciente sufre en mayor medida la sobrecalificación, informalidad y dificultades en el acceso al empleo que la población nativa. Con base en la observación de los puestos de trabajo que ocupan las personas inmigrantes, podría decirse que no hay competencia con las personas nativas. Si bien los datos nos son concluyentes, la creencia por parte de los uruguayos de que la llegada población inmigrante aumenta la competencia por puestos de trabajo no tendría fundamentos empíricos.

 

 

*Estos artículos se trabajaron en un taller abierto organizado por CÍVICO y Amnistía Internacional Uruguay, llevado a cabo en Facultad de Ciencias Sociales el 21 de agosto. CÍVICO es una organización de la sociedad civil dedicada a la participación ciudadana, la transparencia y la rendición de cuentas

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